La gestión de los recursos sanitarios en el Ejército de Tierra se enfrenta a una paradoja organizativa derivada de la doble dependencia: mientras que la administración de dichos recursos debe realizarse de forma centralizada (dependencia funcional) para garantizar eficiencia y coherencia operativa, su funcionamiento diario responde a una lógica descentralizada (dependencia orgánica), determinada por las dependencias orgánicas de cada unidad. Esta dualidad genera una desconexión entre la planificación estratégica y la ejecución táctica de los servicios sanitarios.
En la práctica, esta situación provoca una pérdida de visibilidad sobre la disponibilidad real de los recursos, lo que conlleva a una asignación ineficiente, solapamientos, o incluso la ausencia de respuesta ante necesidades urgentes. La falta de una herramienta que integre en tiempo real la información sobre el estado, ubicación y disponibilidad de ambulancias, personal sanitario y equipamiento, impide una coordinación efectiva entre los distintos niveles de mando y unidades operativas.
El problema que se plantea, por tanto, es conocer la disponibilidad y el estado de los recursos en tiempo real, de forma que se puedan tomar decisiones de mando informadas.
Para poder medir el éxito o no del sistema se establece como métrica el tiempo de actualización del estado de los recursos, estableciéndose con el sistema actual un tiempo del orden de minutos, el deseable un tiempo inferior a 2 minutos y el óptimo un tiempo inferior a 1 minuto.