La gestión de los recursos sanitarios en el Ejército de Tierra se enfrenta a una paradoja organizativa derivada de la doble dependencia: mientras que la gestión funcional de dichos recursos requiere coordinación entre los distintos escalones responsables del apoyo sanitario, su funcionamiento diario responde a una lógica descentralizada (dependencia orgánica), determinada por la pertenencia de cada recurso a su correspondiente unidad. Esta dualidad puede generar una desconexión entre la planificación de los apoyos y la disponibilidad efectiva de los medios necesarios para prestarlos.
En la práctica, esta situación provoca una pérdida de visibilidad sobre la disponibilidad real de los recursos, lo que puede dar lugar a asignaciones ineficientes, solapamientos o dificultades para atender determinadas necesidades. La falta de una visión integrada sobre el estado, ubicación y disponibilidad de ambulancias, personal sanitario y otros recursos dificulta una coordinación efectiva entre los distintos escalones implicados.
El problema que se plantea, por tanto, es conocer de forma suficientemente actualizada el estado y la disponibilidad de los recursos sanitarios, de manera que los distintos escalones responsables puedan adoptar decisiones informadas durante la planificación y gestión de los apoyos.
Para evaluar la mejora obtenida se establece como métrica el grado de actualización del estado y disponibilidad de los recursos sanitarios.